3 de febrero de 2011

EL TALENTO: Principal producto de exportación de Venezuela


El fenómeno Fuga de Talento representa la salida permanente de mano de obra calificada mayoritariamente desde los países en vías de desarrollo hacia los países desarrollados de forma masiva (Ghosh, 2001).



Este fenómeno ha recibido una considerable atención en la literatura sobre el desarrollo económico de los países sub desarrollados, tomando cada día mayor relevancia considerando el hecho de que mientras la exportación de productos y servicios está determinada por el precio, la exportación de talento humano no implica ninguna retribución de vuelta para el país propietario del mismo.



EL FENÓMENO: La fuga de talento cuesta entre 4.000 y 5.000 millones de dólares a los países en vías de desarrollo



La salida de este grupo estratégico (mano de obra calificada) crea una serie de desajustes estructurales y produce inmensas externalidades negativas retardando el proceso de desarrollo económico de los países que pierden estos talentos. Esto es evidenciado claramente cuando analizamos por ejemplo que la capacidad tecnológica de un país depende de las máquinas y de las personas, pero fundamentalmente de las personas. “El capital humano representa la tecnología actual y la futura” (Ghosh, 2001, p. 42).



Analizando este fenómeno desde el punto de vista de un producto a exportar, decimos que la mano de obra calificada puede ser “comprada como un material crudo”, transformada en un producto terminado y vendido a otros países a un exhorbitante precio directo e indirecto. Los países en vías de desarrollo más modernos proveen ambas cosas: materiales crudos y de una vez el mercado para los productos comprados por los países desarrollados a un precio de O, porque los países de origen no reciben pago por este producto de exportación. Este efecto está haciendo a los países pobres más pobres y a los ricos más ricos (Ghosh, 2001).



La pérdida sostenida ocasionada por la fuga de talento es inmensa para los países en vías de desarrollo. Países como: Brasil, India, Chile, Irán, Israel, Colombia, Pakistan, Korea del Sur, Taiwan y Turquía proveen alrededor de dos tercios de los profesionales que viven en Estados Unidos. (Ghosh, 2001).



Veamos un ejemplo, si la educación per cápita de un país cuesta 20.000 dólares (como ha sido evaluado en diversos estudios), los países en vías de desarrollo están contribuyendo con Estados Unidos ha recibir alrededor de 45 millones de dólares cada año sin recibir ningún tipo de compensación por ello (Ghosh, 2001).



La fuga de talento les está costando a los países en vías de desarrollo entre 4,000 y 5.000 millones de dólares y a su vez este monto está siendo ganado directamente por los países que reciben a los talentos (Ghosh, 2001).



EL CASO DE VENEZUELA: 60% de los profesionales altamente calificados considera ejercer sus competencias en otros países.



Como ya muchos sabemos, en Venezuela se está viviendo un grave fenómeno de fuga de talento capacitado, que incluso comienza en las universidades. Las condiciones políticas, económicas y sociales del entorno agravan el problema. No existen cifras oficiales que contabilicen el fenómeno de fuga de talentos que ha afectado la economía venezolana durante las últimas dos décadas. En el mundo de las percepciones, algunos analistas estiman que más de 60% de los profesionales altamente calificados considera ejercer sus competencias en otros países, debido a que estima que las condiciones que ofrece el mercado nacional no son suficientes para garantizar un desarrollo personal y profesional cónsono con normales expectativas de crecimiento individual



Otras estadísticas más actuales indican:



Según el blog VenezuelaReal:
- 8.000 investigadores venezolanos están trabajando en Estados Unidos.
- Más de 2.000 profesionales se han ido de Venezuela en los últimos años.
-Técnicos petroleros venezolanos están dispersos en 32 países fundamentalmente en: Estados Unidos, Canadá, México, Francia y Brasil.



Según el diario El País de Uruguay (edición 26/07/2009).
- Se estima que 1 millón de venezolanos se mudaron al exterior en la última década.
- Un estudio difundido por el Sistema Económico Latinoamericano indica que el flujo hacia el exterior de trabajadores altamente especializados, con edades de 25 y más años, de Venezuela a los países de la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo (OCDE) creció 216% entre 1990 y 2007.
- 15.000 emigrantes han partido a Panamá.



CONSECUENCIA: Disminución alarmante de la competitividad de las empresas y del país en general.


Las consecuencias de este fenómeno en nuestro país son claras:
- Se está exportando un producto que es fundamental para el desarrollo y futuro de Venezuela: EL TALENTO, desechando así esfuerzos anteriores de progreso y bienestar.
- El éxodo separa a las familias e interrumpe carreras profesionales.
- La fuga de talento afecta a universidades y centros dedicados al estudio y análisis económico, político y social.
- Disminuye la competitividad de las empresas y del país en general.
- Acelera el desorden económico en uno de los países más ricos del hemisferio.

UN ESTUDIO DE 2010: ¿Qué opinan los venezolanos sobre la fuga de talento en 2010?

Durante mis estudios de MBA en el año 2010 basándome en lo anteriormente expuesto realicé una encuesta para acercarnos a los datos actuales de este fenómeno en Venezuela. Un total de 58 encuestas fueron respondidas y el perfil de estas personas fue el siguiente: público de estatus socio-económico medio, en su mayoría profesionales, los cuales tienen características que los podrían convertir en población probable para ser fuga de talento.



Las preguntas y los resultados obtenidos de estas encuestas se detallan a continuación:



1. ¿Tienes amigos y/o familiares viviendo fuera del país?
98% respondió que SI y 2% que NO.



2. ¿Cuántos familiares y amigos recuerdas que están viviendo en el exterior?
61,82% conocen a más de 15 personas viviendo en el exterior.



3. En general, ¿Qué motivó a estas personas a salir del país?
El 96,36% eligió “situación política”.



4. ¿Qué nivel de estudios tienen tus conocidos que viven en el exterior?
82% respondió que son profesionales (TSU o carrera universitaria)



5. En general, ¿estas personas regresarían si la situación en Venezuela mejora?
83,64% eligió que “algunos” volverían al país, un 22% respondió que no volverían y un 16%   respondió que efectivamente si volverían.



6. ¿Conoces actualmente a personas ya decididas a salir del país en un futuro próximo?
La mayoría indicó que SI conocen a personas ya decidas a irse y que de ellos un 98% son personas profesionales.



7. ¿Tienes planes de salir del país en un futuro próximo?
Ante esta pregunta un 33% de las personas respondieron que “están decididos y lo harán”, un 26% indicaron que “si, pero no saben cuando”, 39% respondió que “no, pero podría ser una opción en el futuro” y finalmente el grupo que definitivamente no saldrá del país es de 1,96%




Estos resultados nos dan una idea del impacto que se está generando en Venezuela tras la situación política y social que se está viviendo, lo cual nos lleva a pensar que se podría estar generando un impacto negativo en términos demanda laboral, lo que a su vez incrementaría el costo de la oferta, descomponiendo el sistema económico por los aumentos de los niveles de las bandas salariales. Las empresas deben ofrecer buenos beneficios, oportunidades de carrera y salarios elevados para poder retener a profesionales, lo que complica aún más la situación actual de las empresas privadas en el país.



Otro punto a destacar es la pérdida de credibilidad de las empresas Venezolanas a nivel internacional, debido a que los Talentos se encuentran posicionados en el exterior y en proceso de salida, en donde se demuestra por los resultados obtenidos en la encuesta una tendencia creciente, que debería resultar preocupante para los sectores productivos del país.



Por todo lo anterior, la Fuga de Talento en Venezuela está determinada por decisiones que, en su mayoría no dependen de la situación económica del país, sino de las herramientas que el país facilita para la gestión de una buena calidad de vida, como lo son: estabilidad laboral, oportunidades de desarrollo, seguridad, acceso a la educación, entre otros.

Autor: Karina Da Silva-Febrero 2011